domingo, 18 de noviembre de 2012

20 DE NOVIEMBRE, DÍA DE LA SOBERANÍA NACIONAL


  Conmemoramos el Día de la Soberanía Nacional en alusión a uno de los acontecimientos más trascendentales de toda la historia argentina, el combate de Vuelta de Obligado, lugar ubicado al norte de la provincia de Buenos Aires, en la costa de San Pedro y a la altura del río Paraná. Es aquí mismo donde se defendió la Patria frente a la tentativa colonialista nada más ni nada menos que de Inglaterra y Francia (las dos potencias más grandes de la época).




¿Por qué se produjo la brutal agresión? Chocaba contra los intereses imperiales la política nacionalista desplegada desde 1835 por el conductor de la Confederacion Argentina, el Brigadier General Don Juan Manuel de Rosas, destacándose:
1- La Ley Nacional de Aduanas, que tanto beneficio trajo a las industrias criollas, frenándose la competencia ruinosa que generaban los productos ingleses a través de toda una serie de tarifas aduaneras, y en otros casos de prohibición de venta, para estas manufacturas provenientes de Inglaterra.
2- El sistema de exclusiva navegación nacional, beneficiándose así a la marina mercante y terminándose con la libre navegación de nuestros ríos que tanto beneficiaba al imperialismo económico británico y brasilero en la venta de sus manufacuras.
3- La liquidación del Banco Nacional, la principal entidad financiera del país administrada por la especulación y la usura inglesa, en connivencia con el círculo unitario, fundádose el Banco de la Provincia de Buenos Aires, entidad estatal que aseguraba el cédito y la emisión del dinero circulante.
4- La política nacional agraria, desconociéndose la hipoteca a favor de los ingleses que pesaba sobre nuestra tierra pública (como consecuencia de haber contraído nuestro país la primer deuda externa en 1824, en tiempos del unitario-liberal-masón Rivadavia).
5- La venta de tierras públicas detentadas por enfiteutas, por concentradores y terratenientes siempre en relación con el capital británico, por negarse a pagar el doble de canon exigido por Rosas para renovar la concesión de sus tierras. En este sentido se había puesto en marcha un reparto más justo de tierras para la producción primaria.

Todas las provincias, con sus gobernadores y legisladores, se pronunciaron contra la agresión ofreciendo sus contingentes para resistir. La excepción fueron los unitarios, aliados de manera miserable a los invasores para poder retomar el poder perdido.

Ante el ataque inminente de las poderosas flotas de guerra, el General Lucio Mansilla va a fortificar el paraje de Vuelta de Obligado: Se van a instalar 35 piezas de artillería, con un total de 2200 soldados. Como simbolo de defensa, ambas orillas del río Paraná van a estar atadas con pesadas cadenas, ubicándose en el medio del río 24 embarcaciones fondeadas en línea y fuertemente atadas a las cadenas con banderas argentinas. El combate fue muy largo, encarnizado, con un gran despliegue de coraje por parte de nuestras fuerzas.

Luego de apodrarse del lugar, la escuadra enemiga va a continuar su rumbo por el río Paraná, estando ahora solamente reducida a 6 unidades de combate más 44 navíos mercantes. La formidable y épica resistencia argentina va a seguir en pie a lo largo de la costa del río con sendos cañonazos en Tonelero, San Lorenzo y Quebracho. En total 7 barcos van a quedar incendiados. Con esta última acción de Quebracho, en junio de 1846, va a concluir la intervención colonialista anglofrancesa, produciéndose desde lo político un claro y contundente triunfo de la Causa Nacional. Finalmente, Inglaterra va a firmar el tratado de paz con la Argentina el 24 de noviembre de 1849, haciendo lo propio Francia el 31 de agosto de 1850. Ambas potencias reconocían ante Rosas la total independencia del país y saludaban al pabellón nacional con 21 cañonazos de desagravio.

Los episodios de la intervención anglo-francesa en el Río de la Plata constituyen, por la actuación del Restaurador de las Leyes y del pueblo, una de las páginas más gloriosas de la historia argentina. El glorioso General San Martín escribía desde su retiro en Francia, poniendo de manera simbólica su espada y su persona al servicio de la Nación, felicitando a Rosas como defensor de la independencia americana y de los principios republicanos. En el dilema de ser una colonia extranjera o una nación libre optamos por lo segundo, que era el camino de la lucha, del sacrificio, de los desprendimientos personales, del honor, de la grandeza y de la dignidad. Y ello por obra de un líder, de un conductor con sentido de grandeza.

¡Compatriota! La Soberanía Nacional debe ser siempre una voluntad irrenunciable, un principio rector vigente en toda política exterior. Siempre debe estar presente en todo auténtico y legítimo gobierno que no se doblegue ante ningún poder extranjero. La nación que se somete a una fuerza superior pierde su auodeterminación, que es la cualidad de su soberanía, y pertenece desde ese momento a su vencedor cualquiera sea la forma en que pretenda disimularse la conquista. La Argentina ya no es hoy en día una nación independiente y soberana, siendo poco lo que verdaderamente se decide en nuestro país ya que casi nada es nuestro. En este sentido, el actual Estado argentino es una mera formalidad jurídica (producto de la cipaya clase política de turno), con serias dificultades para mantener el orden social al encontrarse en manos de la Sinarquía Internacional.

¡Argentino! El combate de Vuelta de Obligado representó no solo un ejemplo de virilidad y patriotismo, sino también el acontecimiento más claro de consolidación de nuestra independencia. Con esta inolvidable gesta se aprende a conocer una época de real grandeza de la Patria, una grandeza que se fundó en la fuerza del espíritu para resistir al colonialismo de las dos potencias más poderosas de la época.
                                                                        
     
                          DARÍO – ALTERNATIVA SOCIAL ZONA SUR, 18/11/2012

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