sábado, 2 de marzo de 2013

EL GENOCIDIO DE LOS NIÑOS POR NACER


Muchos abordan este caso desde una perspectiva religiosa, yo lo abordaré desde una mirada HUMANISTA. No es una célula. Tampoco un simple e insignificante feto ¡Es un ser vivo en desarrollo!

Cinco mil millones de años atrás, nuestro planeta se formó. Se estima que hace 4000 mil millones de años, aparecieron las primeras formas de vida unicelulares. A lo largo de nuestra existencia, la naturaleza experimentó diversas formas de desarrollar la vida en este mundo. Hasta alcanzar el mayor grado de evolución de todas las especies: los mamíferos.

¿Y cómo esta nueva clase de vida albergó a su cría? En el vientre materno. Porque es justamente el único lugar en el que la camada está protegida de las amenazas externas que quieran provocarle daño alguno.

No provenimos de un simple huevo, sino de las mismas entrañas de nuestra progenitora. Y paradójicamente es el estúpido humano quién intenta destruir a su descendencia, a su propia especie. A la vida en la tierra le tomó miles de millones de años poder resguardar y proteger a los nuevos hijos del planeta. La naturaleza es sabia, el humano no. Es insensato en su discurso, cree que todo lo puede y todo lo sabe.

El aborto es anti-humano. Pero por sobre todas las cosas es anti-natural. Hoy en día, siglo XXI, las organizaciones feministas y de izquierda consideran que la mujer debe tener decisión sobre su propio cuerpo. Una de sus consignas es: “Aborto sí, aborto no, eso lo decido yo”. Perfecto. Las “señoritas”, como es lógico, deben tener autoridad sobre su organismo, ¡pero no de la vida que llevan dentro! Somos portadoras, un bebé no es un riñón, tampoco un pulmón, sino un ser que espera salir para VIVIR.

Pero no solo las organizaciones de izquierda se manifiestan a favor de semejante genocidio, sino también la derecha liberal. Poseen similar discurso al de la izquierda. Pero, a caso, estos señores que pregonan el liberalismo individual, ¿se olvidaron de los derechos del niño por nacer? Con su mismo discurso, retrucamos su argumento. Ambas vertientes responden a los mismos intereses.

Enfocándonos puntualmente en un tema muy controversial y delicado si hablamos de aborto, es el caso de las violaciones y su posterior consecuencia que puede ser un embarazo. Es de público conocimiento que es un hecho por demás doloroso, para la víctima y el entorno.

Ahora bien, ¿se justifica que la pena capital la deba padecer un pequeño inocente, y no verdaderamente el culpable de tal acto? En lo absoluto. Hay dos víctimas, no una. Nada va a solucionar si se asesina a un futuro niño, el dolor queda. Fácilmente la mujer lo podría dar en adopción si su crianza le sería muy difícil de afrontar, hecho que es totalmente comprensible.

Es por tal motivo que el aborto es un crimen, en todo sentido de la palabra. ¿Se necesitan más argumentos?




PAULA – LA PASSAPONTI ZONA SUR, 02/03/2013


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