viernes, 24 de mayo de 2013

25 DE MAYO, PENSAR LA PATRIA


   Desde 1810 en adelante quedó demostrado que no hay ningún tipo de soluciones para nuestros grandes problemas actuales si antes no realizamos la efectiva unión de toda la Comunidad Nacional.

Desde la gesta de Mayo, en ningún momento como hoy en día el país necesita de tantos hombres y mujeres verdaderamente honorables, capaces y llenos de mucho virtuosismo. Es decir, argentinos de pura cepa que descarten abiertamente la comodidad para construir una Nación digna. Es que la grandeza de la Patria es la grandeza de todos, de cada uno de nosotros, y ninguna lucha que emprendamos jamás tiene que estar dirigida contra los intereses del país.

Un gran hombre y una gran mujer siempre lo serán por las virtudes que practiquen, sumado a una sabiduría que evidencian en su esfuerzo por superarse permanentemente. Las personas virtuosas lo son en definitiva por la fuerza de su carácter, porque dominan sus malas inclinaciones y comodidades, porque luchan contra el vicio y los defectos típicos de la condición humana.

En este sentido debemos comprender que para aspirar al saber honrado se debe acumular estudio y experiencia. Porque la escuela del saber es el sacrificio, y el máximo objetivo del saber es y seguirá siendo el ser útil a la Patria. Debemos primero ser honestos con nosotros mismos, en el hogar y la familia como así también en el ámbito educativo y laboral. Tener un sano espíritu de convivencia en las relaciones sociales. Y para todo esto debemos ejecutar un acto de fe en nosotros mismos y en el esplendor de nuestra querida Patria.

¡Compatriotas! Desde la constitución de la Primera Junta y hasta la actualidad pasaron muchos presidentes y formas de gobierno, quedando siempre latente (salvo honrosas excepciones) la esperanza de alcanzar un país muchísimo mejor. Por eso los nacionalistas decimos ¡a luchar! ¡a combatir una y otra vez!.

Para hablar de gobierno patrio, de autonomía y libertad, primero se debe alcanzar y consolidar la igualdad política, la igualdad ante la ley; el desarrollo educativo, industrial y científico; el bienestar económico y social; el pensar en una Argentina para los argentinos.

Y para ello hay un sólo camino que es el de trabajar honradamente por el bien nacional, militando a través de un verdadero espacio de lucha nacionalista. Si no lo hacemos el país no será restaurado jamás ni recuperaremos ese destino de grandeza que todos nos merecemos.

Si el primer gobierno de autoridades criollas lo constituimos el 25 de mayo de 1810 entendamos entonces que no hay nada más superador que el amor a la Patria sobre sanas bases sociales de convivencia. La libertad siempre debe afianzar –para que exista– la unidad familiar, la seguridad y progreso social, el interés y la defensa de todo lo nacional.

Para salir delante de la actual crisis de valores debemos siempre honrar la virtud, el talento, la nobleza, el estudio, la cultura del trabajo, el querer siempre lo mejor, lo que dignifica, reverenciando siempre a magistraturas y autoridades gobernantes que se destaquen por ello. En fin, ser un ejemplo constante de amor propio.


Es por todo ello que los argentinos debemos ser los únicos dueños de nuestro propio destino, ser independientes y construir día a día una Nación Libre, Justa y Soberana. Pero para ello empecemos a militar en serio dejando de lado todo discurso barato y criticón. Hagamos Patria… ni más ni menos.




 DARÍO – ALTERNATIVA SOCIAL ZONA SUR, 24/05/2013

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