jueves, 26 de diciembre de 2013

¿QUÉ ES LA PATRIA?


Es un concepto que sin lugar a dudas nos genera a primera vista un profundo sentimiento, una honda emoción y orgullo. La Patria hasta se confunde, o mejor dicho, es absorbida por la idea misma de Nacionalismo. Proviene del latín Pater, Padre, y hace referencia a la Tierra de los Padres, en cuanto a un origen propio que tiene en cuenta fundamentalmente una herencia de sangre criolla y un territorio donde se ha nacido. Pero la definición se hace mucho más abarcativa.

Porque teniendo en cuenta esa sangre criolla y ese territorio, la Patria es una síntesis verdaderamente transcendente, indivisible y con fines propios a cumplir. Y al estar en el alma colectiva de todo un pueblo significa también que la Patria es un “encontrarse a uno mismo”, en el sentido de sentirse reconocido en una tradición, en valores, en principios espirituales y en grandes arquetipos o referentes históricos que marcaron un claro camino de grandeza en cuanto a un claro ideal de Comunidad Nacional.

En la Patria se debe ver un Destino, una empresa colectiva siempre en marcha, una misión en la historia, una misión en lo universal, anhelos afectivos y espirituales, sueños y esperanzas de dimensiones míticas que calan profundo en el alma social. Y todo ello para la consolidación y desarrollo de una Nación que se forja y nutre con acciones que van formando tejidos por tradiciones y lazos ancestrales. Por eso es un error identificarla solamente (y básicamente) en aquello inmediato, físico y tangente como lo territorial o lo hereditario sanguíneo.

Ahora bien, en todo lo fuertemente descripto entran en juego las nociones ideológicas y políticas que por supuesto van ligadas al Nacionalismo (entendido éste como una cosmovisión en el sentido de un sentimiento de fondo para que un pueblo tenga una vida orgánica, sana y natural).  Porque precisamente, la Patria siempre va a estar asociada a un Estado-Nación, lo que equivale decir que el territorio nacional está indiscutiblemente vinculado con todos los valores de la Patria. A su vez, los denominados símbolos patrios más representativos (Bandera, Himno, Escudo) son los que se imponen para ser respetados y valorizados como los máximos estandartes, como emblemas que cobijan los más elevados propósitos de realizaciones de todos los integrantes de una Comunidad Nacional.

Y dentro de la familia del término analizado se encuentra el concepto patriotismo (también, fuertemente ligado al Nacionalismo político), que es una forma de pensar y de sentir que une fuertemente a una persona con su Patria; el poseer un profundo orgullo por formar parte de un territorio; un claro sentimiento de apego y de admiración por la propia familia; un fuerte lazo con la Cultura e Historia de un país. Pero si es tan hermoso y gratificante el sentimiento patrio, ¿por qué no hay verdadero patriotismo militante en la actualidad?

En primer lugar tenemos que tener en cuenta que por una cuestión lógica de dominación y sometimiento hacia los pueblos, el tiránico Sistema plutocrático-capitalista atenta contra la idea misma de Patria, de Nacionalismo o Estado-Nación (en el marco de la muy difundida Globalización). Y lo hace a través de diferentes usinas de control como lo son el aparato educativo, el aparato propagandístico-mediático y el aparato represivo de gobiernos satélites a eso poderes mundiales como lamentablemente es el caso de la Argentina. En este sentido cobran mucha vigencia todas aquellas ideologías que son funcionales a ese Sistema. Y por dar un solo caso paradigmático se puede señalar al marxismo (que nunca tuvo en cuenta a la Usura como verdadero factor de dominación mundial). Karl Marx (Kissely Mordekay) lo dice muy claro en el Manifiesto Comunista (1848): “Los trabajadores no tienen Patria. Mal se les puede quitar lo que no tienen”.

En segundo lugar, la falta de patriotismo radica en poseer una postura burguesa, es decir, en anteponer la comodidad al deber para con la Comunidad. El egoísmo sectorial y de lucro privado (verdaderos parámetros de la civilización capitalista) es lo que atenta contra la falta de unidad. Sería como una suerte de “espíritu de mercader”, en donde no importa traicionar o violar lo que para otros es sagrado si con ello se obtienen ventajas personales. O sea, una verdadera vida de miserable.

No se hacen patriotas con discursos. Se es verdaderamente nacionalista solamente por el grado de sacrificio que se está dispuesto a hacer por la Patria. Y para que exista un verdadero Patriotismo y un verdadero Nacionalismo se debe poseer una aguda sensibilidad social. Debe haber un total desprendimiento de egoísmos sectoriales que nos haga ver que antes que nada primero está el Bien Común, la felicidad y el progreso de todo un Pueblo. En definitiva, la Patria la constituyen nuestros hermanos unidos por la misma Sangre y el mismo Espíritu.

  Ya lo decía con claridad meridiana el General Juan Domingo Perón: "Cuando los argentinos comprendan que la grandeza de la Patria es la grandeza de los argentinos, cuando los argentinos comprendan que cualquiera sea la lucha que emprendan en el orden interno ella no puede estar jamás dirigida contra el país; ese día la Argentina comenzará una marcha de ascensión que no se detendrá hasta la gloria y hasta el logro venturoso de la Gran Argentina que todos soñamos".



DARÍO – BANDERA VECINAL  ZONA SUR, 26/12/2013

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