martes, 5 de julio de 2016

HONOR, PATRIOTISMO, PERSONALIDAD Y MILITANCIA


   El Honor es una cualidad moral que lleva a una persona a cumplir con los deberes que le son propios en referencia a sus pares y en referencia a uno mismo. En el fondo es un concepto ideológico sobre determinadas conductas y relaciones sociales que se deben dar en el marco de una Comunidad Nacional. Implica la aceptación de una cualidad moral vinculada al deber, al compromiso, al sacrificio, a la lucha, a los desprendimientos personales, a la virtud, al mérito, al heroísmo. Implica el conjunto de muchas obligaciones, que si no se cumplen, hacen perderlo. Se identifica con ideales, con comportamientos legítimos y nobles siempre vinculados al concepto de Dignidad. Y el concepto de Honor también se emparenta con una cualidad que posee el Hombre y del que se hace valer como persona de manera firme, del que se comporta como corresponde ante diferentes situaciones adversas que plantea la existencia humana, del que nunca va a dejar que lo humillen ni degraden.

   Es decir, una persona honorable es aquella que posee un porte inquebrantable, una persona que siempre actúa de manera responsable y en algo determinante para la vida. Pero no como algo meramente aprendido (producto de la educación o la moral), sino porque se preocupa por los demás. Porque es siempre alguien con sensibilidad social y con sentido de justicia; porque demuestra en los hechos prácticos amor y lealtad, sentimientos nobles hacia sus compatriotas.

  En la vida nadie puede ser más fuerte que un Hombre o una Mujer con Honor. Mientras otros se bastardean en debilidades o pasiones superficiales, aquellos siempre van a permanecer eternos e inmutables ante sus principios, en donde la palabra tiene un valor enorme y hasta es más importante que un contrato firmado. Y aquí se encuentra el punto decisivo: Poseer un profundo sentimiento patriótico, porque la persona honorable sólo conoce el valor del compromiso. Y en este sentido el Nacionalismo, por más que tenga una clara y definida doctrina, nunca tendrá sentido si sus principios doctrinarios no se acoplan a un Movimiento político de total acción y de resuelto Espíritu de Lucha. Es que la única forma de amar a la Patria consiste en sacrificarse por ella.

  A su vez, la Personalidad juega en esto un rol de primera línea, ya que toda gran idea llevada adelante siempre es el resultado de la gran capacidad creadora que se tenga. Y la consecuencia lógica de esto es el surgimiento de un gran Líder, de un Conductor Carismático, que precisamente por su Grandeza y Personalidad no sólo es legítimo y agradecido ante los demás, sino que por su naturaleza misma genera sí o sí la unión de toda la Comunidad, afín a su Tradición y a su Ser Nacional. Por eso –y ante tanto servilismo cipayo político actual– debemos recobrar lo que largamente hemos perdido, lo que nos pertenece por derecho propio. Y para esto debemos librar el ‘combate del Honor’ con perseverancia, con voluntad de hierro y con fe en la victoria.

  ¿Qué busca el Nacionalismo Social Argentino y en particular el Partido Bandera Vecinal? Ni más ni menos que alcanzar espacios de Poder a través de la lucha y del compromiso honorable para con la Patria para ejercer el mando con libertad de acción propia, para ejecutar una clara Soberanía Nacional, para que se acabe definitivamente con la corrupción organizada. Que se pueda garantizar sin ningún tipo de concesiones el ‘Señorío de lo Propio’, logrando que hasta el más ínfimo de los argentinos tenga un trato honorable.

 Para cambiar nuestra decadente realidad actual, para arribar a un profundo cambio social y a una verdadera Comunidad Organizada debemos siempre tener Honor, debemos poseer un inquebrantable compromiso de lucha. En primer lugar debemos tener Fe, pero no en un sentido estrictamente religioso, sino que debemos tener Fe en un sentido de alcanzar la victoria. El principio de la Fe hace referencia a eso, a la victoria, al estar convencido de que en algún momento vamos a alcanzar la victoria, que en algún momento la Revolución Argentina va a triunfar. También es necesaria una Fe en el mando, ya sea en el Líder de un Movimiento como en los distintos jefes de áreas. Fe en las decisiones y en la capacidad para ocupar un determinado puesto de lucha. Fe en nuestros camaradas, en todos los militantes. Fe en nosotros mismos, en nuestra capacidad para luchar por el bien de la Patria. Fe en la doctrina; en una unidad de concepción para la unidad de acción.

 En segundo lugar debemos tener disciplina, que es un principio más que necesario que tiene que haber dentro de todo grupo organizado de personas y que apuntan a un fin concreto. La disciplina política significa apegarse a las leyes, a las reglas y direcciones que emanan de la doctrina y de las órdenes.  En tercer lugar debemos tener Lealtad. Y la Lealtad es uno de los principios más importantes que debemos respetar. Debemos ser leales a la Patria y entender que la misma no sólo es un pedazo de tierra sino también una Bandera, un Pueblo, una Tradición, una Historia Grande, una Cultura, un Espíritu. Debemos ser fieles a la sangre derramada, a todos esos camaradas que en distintos momentos han dejado su vida por la Nación. Debemos ser leales al Movimiento, a una Doctrina, a nuestros líderes, a nuestros camaradas y también a nosotros mismos.

 En cuarto lugar debemos ser solidarios. Porque un Movimiento es un grupo de personas y para que este grupo avance es necesario que sus miembros apunten para un mismo lado. Que ese grupo de personas se sienta uno sólo. Para que ello suceda es vital la solidaridad. Debemos comprender que dentro de un Movimiento nuestro hermano es nuestro camarada. Y la palabra camarada no solo es un título. El camarada es quien practica la camaradería, el que practica la solidaridad, la cordialidad y el respeto. El que ayuda, protege y acude a un compañero cuando éste lo necesita. Y en definitiva, el militante nacionalista realiza un enorme acto de solidaridad porque es quien lucha y se sacrifica por su Pueblo.

  En quinto lugar debemos ser discretos, ya que el efecto sorpresa muchas veces tiene una importancia decisiva en una acción. La discreción es un principio muy importante para todo militante. Ya lo dice el viejo dicho: “Uno es dueño de lo que piensa, pero esclavo de lo que dice”. En sexto lugar debemos ser pacientes. Si bien hay que tener Fe en la victoria (primer principio), la misma no va a llegar de un día para el otro. Requiere de mucho esfuerzo, de momentos de mucha actividad y de momentos también de “reposo”. Para poder entender esto y sobre todo para poder sobrellevarlo, es necesario el principio de la paciencia. Sin paciencia caemos en la desesperación y en la posterior deserción.

   Y finalmente, en séptimo y último lugar, debemos tener un sentido de optimismo, de alegría. Es evidente que las circunstancias actuales de nuestro país y del mundo en general son duras, muy desfavorables. Sin embargo no podemos caer en la depresión y en la desesperación. A  las armas del enemigo oponemos nuestras armas. Frente a la traición y la decadencia oponemos nuestro Honor, nuestro Patriotismo, nuestra Fe, nuestra Disciplina, nuestra Lealtad, nuestra Solidaridad, nuestra Discreción, nuestra Paciencia y nuestro Optimismo. No todo está perdido, y la mejor manera de demostrarlo es poniendo en práctica un Espíritu de resistencia ante un Sistema que cada vez asfixia y corrompe más al Ser Humano, ante un Sistema que cada vez explota más para el beneficio exclusivo de parásitos internacionales (léase Nuevo Orden Mundial). Debemos sentirnos honrados por servir a la Patria, y muchísimo más cuando en el día del mañana la República Argentina sea completamente Libre, Justa y Soberana.

 Los siete principios mencionados son los que siempre deben regir y orientar la vida de todo militante nacionalista pero también, y en un sentido más amplio, de todo ciudadano. Respetando y comprendiendo esos principios el Movimiento Político en el momento más maduro alcanza su gran objetivo. El Partido Bandera Vecinal asegura la lucha inclaudicable, porque en estos tiempos tan oscuros se trata simplemente de LIBRAR EL BUEN COMBATE…



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal,
Conductor del programa radial partidario “Estirpe Nacional”.

05/07/2016

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