domingo, 4 de febrero de 2018

¿QUÉ ES LA SOBERANÍA POLÍTICA?


Es el primer principio doctrinario del Nacionalismo. La Soberanía Política no es una expresión de deseos ni una mera formulación jurídica sino una voluntad irrenunciable que debe existir en todo Estado. Es un principio rector que un gobierno debe llevar adelante y que consiste en poner en práctica (y sin ningún tipo de demagogia discursiva) el ejercicio pleno del poder sobre todo lo que es propio y sin ningún tipo de manipulación foránea.

Por consiguiente la Soberanía Política se afirma en un “Real Señorío de lo Propio” con integridad territorial. Sin ella ningún gobierno puede tomar decisiones plenas ni administrar justicia conforme al Bien Común. Aceptar intromisiones foráneas significaría entrar en una contradicción misma. El principio de las nacionalidades, la igualdad jurídica de los Estados y la soberanía en sí deben constituir las bases fundamentales para un ordenamiento sano en materia de política internacional. Y por definición misma, este delineamiento sólo puede ser llevado adelante por gobiernos nacionalistas firmes, fuertes y decididos.

Nunca podrá existir un franco estado de paz a nivel mundial mientras el respeto a la integridad de las soberanías políticas no predomine sobre cualquier otra consideración. De esta forma el Nacionalismo rompe con el esquema desnaturalizante e internacionalista tanto del capitalismo como del marxismo (dos caras de una misma moneda). Y conceptualmente los enfrenta por el sólo hecho de que ambos van en contra de los intereses nacionales.

Cualquier esquema de unidad continental siempre debe basarse en el respeto y en la defensa de los intereses de cada uno de los países en cuestión, en la eliminación radical de las relaciones de dependencia, en un freno concreto al accionar desleal de las trasnacionales, en un freno a la rapiña colonialista y al proceder a-moral de la Usura Internacional, como así también en un freno hacia aquellas ideologías disolventes y extrañas a la esencia de un Pueblo.

La Nación que se somete a una fuerza superior pierde su autodeterminación (en definitiva la cualidad primordial de su Soberanía), y pertenece desde ese momento al vencedor cualquiera sea la forma en que se pretenda disimular la conquista. Entonces LIBERACIÓN es la palabra de Orden. Liberarnos de las fuerzas de ocupación que hacen posible la explotación y la dominación colonialista.

Nuestra Soberanía Política nació con la Declaración de la Independencia proclamada el 9 de julio de 1816 en el Congreso de Tucumán. Este acto fundacional se reafirma con el agregado al Acta -el día 19 de julio de aquel año- de la frase “LIBRE E INDEPENDIENTE DE TODA OTRA FORMA DE DOMINACIÓN EXTRANJERA”.

Afirmar formalmente una Declaración de Independencia es lo mismo que nada. Es indispensable que día a día esa voluntad política se ponga permanentemente en acto, porque la Soberanía Política no es algo que se conquista para siempre o que se proclama en una fecha patria. Sólo existe cuando hay dominio de lo que es propio; cuando se la mantiene contra toda forma de expoliación foránea, contra toda forma de entreguismo local cipayo, de mafias que se visten de “representantes del pueblo” y que a los fines prácticos son tecnócratas del Nuevo Orden Mundial.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

04-02-2018

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