domingo, 4 de marzo de 2018

LOS SIETE PRINCIPIOS DEL MILITANTE NACIONALISTA


En primer lugar LA FE. Pero no en referencia a lo estrictamente religioso. El principio de la Fe hace referencia al convencimiento de alcanzar la Victoria, el triunfo de la Revolución Nacionalista. A su vez Fe en el mando, ya sea en el Líder del Movimiento como en los distintos Jefes. Fe en las decisiones y en la capacidad para ocupar un determinado puesto de lucha. Fe en nuestros camaradas, en todos los militantes. Fe en nosotros mismos, en nuestra capacidad para luchar por el bien de la Patria. Fe en la doctrina, en una Unidad de Concepción para la Unidad de Acción.

En segundo lugar LA DISCIPLINA. Principio más que necesario que tiene que haber dentro de todo grupo organizado de personas y que apuntan a un fin concreto. La disciplina política significa apegarse a las leyes, a las reglas y direcciones que emanan de la Doctrina y de las órdenes que se imparten. 

En tercer lugar LA LEALTAD. Nuestro Honor es la Lealtad. Esta es una de las frases que mejor describe a un nacionalista. Y la Lealtad es uno de los principios más importantes que debemos respetar. Debemos ser leales a la Patria y entender que la misma no sólo es un pedazo de tierra sino también una Bandera, un Pueblo, una Cultura, una Tradición, una Historia, un Espíritu. Debemos ser fieles a la sangre derramada, a todos los camaradas que han dejado su vida por la Nación. Debemos ser leales al Movimiento, a la Doctrina, a nuestros Líderes, a nuestros Camaradas y también a nosotros mismos.

En cuarto lugar LA SOLIDARIDAD. Un Movimiento es un grupo de personas y para que este grupo avance es necesario que sus miembros apunten para un mismo lado. Que ese grupo de personas se sienta uno sólo. Para que ello suceda es vital la solidaridad: Dentro del Movimiento nuestro hermano es nuestro Camarada. Y la palabra Camarada no sólo es un título. El Camarada es quien practica la camaradería, el que practica la Solidaridad, la Cordialidad y el Respeto. El que ayuda, protege y acude a un compañero cuando éste lo necesita. Y el militante nacionalista realiza en sí un enorme acto de Solidaridad porque es quien lucha y se sacrifica por su Pueblo.

En quinto lugar LA DISCRECIÓN. El efecto sorpresa muchas veces tiene una importancia decisiva en una acción. La discreción es un principio muy importante para todo militante. Ya lo dice el viejo dicho: “Uno es dueño de lo que piensa, pero esclavo de lo que dice”.

En sexto lugar LA PACIENCIA. Si hay que tener Fe en la Victoria también hay que saber que esa Victoria no va a llegar de un día para el otro. Hay que saber que esto requiere de mucho esfuerzo, de momentos de mucha actividad y de momentos también de “reposo”. Para poder comprender esto y sobre todo para poder sobrellevarlo, es necesario el principio de la Paciencia, ya que sin ella caemos en la desesperación y en la posterior deserción.

En séptimo y último lugar LA ALEGRÍA. Es evidente que las actuales circunstancias de nuestro país y del mundo en general son duras y desfavorables. Sin embargo no podemos caer en la depresión y en la desesperación. A  las armas del enemigo oponemos nuestras armas. Frente a la traición y la decadencia oponemos nuestra Lealtad, nuestro Honor y nuestra Doctrina. Y frente a la tristeza reinante oponemos nuestra Alegría. Una Alegría por demostrar que no todo está perdido y que oponemos una férrea resistencia. Debemos ser alegres y estar honrados de servir a la Patria, y más alegres estaremos el día del mañana cuando la Argentina sea completamente Libre, Justa y Soberana.

Estos siete principios deben regir y orientar nuestra vida tanto como militantes y como personas. El punto decisivo siempre va a estar dado por la Voluntad, por un porte inquebrantable y honorífico de querer vencer.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

04-03-2018

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