martes, 15 de enero de 2019

LA REVOLUCIÓN CUBANA, SU LEGADO A 60 AÑOS


  El 1° de enero pasado se cumplieron 60 años del triunfo de la Revolución Cubana, sin lugar a dudas un acontecimiento de grandes repercusiones geopolíticas que marcó un antes y un después en toda la historia de América Latina. Con el derrocamiento del dictador Fulgencio Batista, el 1° de enero de 1959, Fidel Castro Ruz deseaba construir “una nación más democrática, más próspera, más independiente y más justa”. ¿Es Cuba en la actualidad un Estado “socialista de trabajadores”? ¿Es un país soberano, con libertad política y justicia social tal como lo señala su Constitución?.

A la luz de los hechos desde 1959 a la fecha se reemplazó un régimen dictatorial pro-norteamericano por otro régimen dictatorial de corte comunista que sistemáticamente ha violado los Derechos Humanos. En Cuba no existe ni remotamente la libertad política como tampoco la libertad de expresión ni las elecciones libres. Toda voz disidente es barrida por el Partido Comunista, siendo el Estado totalitario quien controla y direcciona de manera omnipresente a la sociedad. A su vez, todo tipo de organización política por fuera del Partido Único está prohibida.


En el marco del “socialismo revolucionario” Cuba puso en práctica un modelo económico centralizado en donde el Estado es el propietario de prácticamente todos los medios de producción y en donde dirige el proceso productivo y la distribución en forma centralmente planificada. Basada en la mono-producción de azúcar, la isla se fue transformando casi desde los inicios de la Revolución en una economía totalmente dependiente de la Unión Soviética, fuertemente subsidiada para mantenerse a flote. El colapso de la URSS la obligó a buscar una mayor diversificación de su economía pero las ineficiencias de su modelo no le han permitido el progreso.

Una de las soluciones que se encontró para reemplazar la ayuda soviética fue la de los dólares del turismo extranjero (vaya paradoja). Y al dejar de recibir préstamos a largo plazo y con bajísimos intereses que la URSS le otorgaba automáticamente para cubrir su sistemático déficit comercial anual Cuba ha incumplido pagos con numerosísimos países, entre ellos con el Reino Unido, Francia, Bélgica, Canadá, España, Chile, Japón y México. A la fecha su escalofriante deuda externa con Rusia es de US$ 32,1 mil millones, con el Club de París (19 países) US$ 11,1 mil millones y con China US$6 mil millones, entre otros.

La Habana sigue dependiendo de ayuda extranjera para su estabilidad económica, hoy por hoy a través de fuertes subsidios del gobierno dictatorial comunista de Venezuela. Pero el rentable negocio del narcotráfico en Cuba fue ya desde principios de la Revolución algo más que auspicioso, manejado por un círculo cerrado de altos narco-funcionarios agrupados en torno al MINFAR (Ministerio de las Fuerzas Armadas) y el MININT (Ministerio del Interior). De esta manera se pudo consolidar el cartel de La Habana que nada tiene para envidiarle a carteles de la droga más conocidos como el de Medellín o Cali.

Desde los años ’70, bajo la responsabilidad de Raúl Castro y a través del MINFAR, se comenzó a preparar una gran infraestructura que iba a servir como centro de operaciones para el tráfico de drogas por toda Iberoamérica. Una de las principales bases se estableció en Cayo Largo (costa sur)  y posteriormente en Moa (provincia de Holguín). En esta última se encuentra instalada una de las plantas de procesamiento de drogas más importantes del mundo, construida con equipos provenientes de Alemania del Este para el procesamiento de cocaína y otras sustancias tóxicas. Este es el tan proclamado "territorio libre de América".

El régimen siempre se ha jactado por sus grandes logros en materia de salud pública y educación, en haber combatido el analfabetismo, la desnutrición, en haber aumentado el índice de esperanza de vida como así también en haber reducido la mortalidad infantil y el desempleo. Después del triunfo de la Revolución, Fidel Castro había iniciado un proceso para eliminar a los sectores medios y altos de la sociedad, principalmente a través de la tan mentada Reforma Agraria, que incluyó la nacionalización de empresas estadounidenses y la erradicación de la propiedad privada sobre los medios de producción. En su demagogia populista prometió que tras 20 años Cuba iba a tener un PBI superior al de EEUU y que iba a ser algo así como “la Suiza de América”. A los pequeños productores que se beneficiaron con la Reforma tampoco se les dio plena libertad puesto que el Estado fue siempre el que estableció qué producir y a qué precio.

De la Revolución no surgió el tan anhelado "Hombre Nuevo" proclamado por el Che Guevara ni mucho menos. De una incipiente “primavera comunista” a nivel social se pasó a un durísimo “invierno”. Si bien hubo importantes logros al comienzo -especialmente en el sistema de salud y educación- en los últimos 20 años esos avances no han sido perdurables. Ha habido un claro retroceso en muchos indicadores. Inclusive el hecho de que sistemáticamente miles de ciudadanos de la isla hayan estado dispuestos a subirse a balsas y otros objetos flotantes precarios para cruzar un mar infestado de tiburones y tratar de llegar como refugiados a EEUU es la evidencia clara de que la Revolución históricamente estuvo lejos de haber construido el tan mentado "socialismo de los trabajadores" como alguna vez se prometió.

A 60 años del acontecimiento que marcó un quiebre en América Latina, que inició un baño de sangre en América Latina en general y en Argentina en particular, en Cuba no hay libertades políticas ni existe la libertad de expresión. El estándar de vida de la población ha empeorado extremadamente con un increíble índice de pobreza actual del 90% y un salario mínimo en promedio de U$S 9. Su economía es dependiente del exterior e importa el 80% de su comida, incluido el azúcar.

Este es el tan afamado “paraíso socialista” de América Latina: Un Sistema en donde rige un capitalismo de Estado para hacer grandes negocios desde el poder; una cúpula narco-comunista que se beneficia ampliamente con el cartel de la droga cubana; un país ferozmente endeudado con la Usura Internacional y una población arrastrada al atraso, a la miseria y la postración… población anteriormente fusilada por los jerarcas de un claro régimen despótico-dictatorial.



Darío Coria, Secretario de Educación y Cultura del Partido Bandera Vecinal. Conductor del programa radial partidario "Estirpe Nacional".

15-01-2019

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